ALTRUISMO

EGOTISMO Y ALTRUISMO

Uno busca siempre organizar su propio destino y creí conveniente analizar en conjunto estos dos términos, que son dos extremos, dos puntas bien diferenciadas, una especie de segmento rectilíneo, que nace de un punto y termina en el otro extremo,  y luego de tanto analizarlos, encuentro entre estas dos palabras un termino que está ahí  tácitamente,  llamado equidad.

Para entender a que quiero llegar pongo el significado de los siguientes vocablos:

  • EGOISMO: Excesivo amor que uno tiene a si mismo y que le hace atender desmedidamente a su propio interés, sin cuidarse del de los demás.
  • EGOTISMO: Ridícula manera de hablar siempre de sí mismo.
  • ALTRUISTA: Abnegación, esmero y complacencia en el bien ajeno.
  • EQUIDAD: Igualdad de ánimo bondadosa templanza habitual, propensión a dejarse guiar por el sentimiento del deber o de la conciencia.

Ahora bien si el egoísmo consiste en sacrificar implacablemente a los demás cuantas veces el individuo lo juzga necesario para obtener cualquier satisfacción, el egotismo, a su vez constituye un estado de espíritu que se caracteriza por la osadía del sujeto a extender su temple.

El egoísmo procede siempre de cierta fragilidad; en cambio el egotismo constituye un ímpetu.

Es egotista quien se siente firmemente decidido a no dejarse imponer por los demás en nada que pueda ser contrario a su salud, a sus facultades, a su triunfo o a su influencia personal.

Pero se manifestará egoísta si pretende que nadie se beneficie sino él de las ventajas que le aseguren los principios del egotismo.

No ha habido ningún hombre que haya logrado triunfar por sí solo, si, por espacio de cierto tiempo, no ha concentrado toda su atención sobre sí mismo y sobre la finalidad perseguida.

El adepto de la voluntad se impondrá gustosamente un esfuerzo suplementario para obligar a un amigo a venir en ayuda de cualquier infortunio; pero, en cambio, se negará a todo gesto que pueda paralizar su acción o perturbar la realización de sus planes.

Cada uno debe dar en relación  con lo que posee. Moralmente, la persona cuya energía no es en verdad suficiente para sostener su propio ánimo y mantener la calma de sus nervios en medio de grandes dificultades, debe rehuir el trato de los seres deprimidos y buscar, en cambio, el de los fuertes y audaces, el de los cerebros robustos. De lo contrario y sin provecho para nadie, no tardará en experimentar una depresión de la que puede derivar se un gran desaliento.

La medida en que cada individuo puede ser útil a sus semejantes debe ser materialmente prevista y satisfecha, pero nunca sobrepasada.

 

RESUMIENDO

El egotismo no suprime el altruismo, es el egotismo el que da al altruismo su mayor rendimiento útil ¿y como ocurre esto? en medio de esto dos existe quien  lo regula y es la equidad.

Los indecisos, los vacilantes, los débiles, en suma, jamás podrán prestar gran ayuda a nadie. Por el contrario, los fuertes, con todo y proseguir su camino hacia nuevos e incesantes progresos, hacia la adquisición de nuevas ventajas materiales cada vez más considerables, se hallarán siempre en situación de poder difundir en torno suyo toda suerte de beneficios.

Queridos HH:. Para ser feliz no es preciso recibir más o menos, sino, por el contrario, dar, ayudar, contribuir, y suprimir todos los agentes de discordia que dependan de nuestra acción.

JORGE M. GONZÁLEZ RIVELA

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