La búsqueda del progreso ha sido siempre motor de la reflexión y acción de los Francmasones del Gran Oriente de Francia, hasta tal punto que este principio es parte integrante de la Tradición de la obediencia. Somos los herederos de hombres y mujeres que, a su manera, trabajaron por el mejoramiento de la Humanidad: Voltaire, La Fayette, Garibaldi, Auguste Blanqui, Victor Schoelcher, el emir Abd El-Kader, Louise Michel, Bakunin, Jean Zay, Félix Eboué, Pierre Brossolette y tantos otros que nos hacen sentir orgullosos al saber que enriquecieron nuestras Logias con su presencia. Por eso, el Gran Oriente de Francia permanece siempre alerta en la defensa de los principios que contiene su divisa, que es también la de la República: “Libertad, Igualdad, Fraternidad”.
Por eso el Gran Oriente de Francia está tan ligado a la libertad absoluta de conciencia, garantía de la laicidad de las instituciones. Por eso el Gran Oriente de Francia se opone enérgicamente al racismo y a los enemigos de la democracia.