Archive for Actualidad

La Gran Logia de España pide que la abdicación sirva para “la salud moral”

Gran Logia de España

La Gran Logia de España ha emitido hoy un comunicado para hacer patente su deseo de que el proceso institucional que ahora se abre, tras la abdicación del Rey, permita a la sociedad española “profundizar en la salud moral y ética” del “proyecto colectivo” de este país.

La Masonería Española ha expresado su “máximo respeto hacia la decisión” de don Juan Carlos de renunciar a la Corona y ha recordado que su jefatura ha sido el marco en el que los españoles recuperaron “las libertades democráticas esenciales”.

Unas libertades que, para este colectivo, “garantizan la libertad de conciencia desde la que es posible construir el ideal de paz, amor y fraternidad entre hombres libres que constituye el fin último de la Masonería”.

Los masones aseguran ser garantes en este país de unas logias donde se aprende a “amar a la patria, someterse a sus leyes y respetar a las autoridades legítimamente constituidas”.

“Desde nuestro más profundo respeto por la Constitución, la Gran Logia de España quiere hacer patente su deseo de que el proceso institucional que ahora se abre permita a la sociedad española profundizar en la salud moral y ética de nuestro proyecto colectivo”, concluye.

Share Button

Masones de la reconstrucción

Masones, los otros ‘obreros’ de la construcción JESÚS MORÓN

Los malignos efectos de cuatro décadas de persecución franquista contra los masones españoles aún no se han curado del todo. Si no, la principal logia de Sevilla, la ciudad que durante la II República fue capital nacional de la masonería de la mano del que fue presidente del país, el sevillano Diego Martínez Barrio, no tendría todavía que camuflarse. Ninguna señal identifica su sede, para evitar el ataque de algún trasnochado que crea en la «conspiración judeo-masónica» que esgrimía Franco.

El «templo» y «taller» de la Respetable Logia Obreros de Hiramestá en un local bajo dando a una calle del también obrero barrio del Polígono San Pablo, aunque piden que no señalemos su ubicación exacta. Por prudencia y no por secretismo, que desmienten invitando al periódico a participar esta tarde de viernes en una «tenida blanca» o encuentro masón abierto a familiares, amigos e interesados de la calle. No pretenden captar a nadie sino «transmitir normalidad y transparencia», pues su presidente, Antonio Hernández Espinal, «maestro venerable» de la logia y publicista de profesión, explica que la masonería reniega del proselitismo.

El interesado en perfeccionarse como persona dentro de esta institución que se define como «filantrópica, filosófica y progresista» deberá postularse acudiendo a ellos para iniciar un proceso de entrevistas de entre tres o cinco meses previo a su admisión como «hermano aprendiz». ¿Cómo contactarlos? Escribiendo, como hemos hecho para venir, a obrerosdehiram29@gmail.com. Están en internet en masoneriaensevilla.org y el presidente se mueve en Twitter como @el_hermeneuta.

Jurídicamente son una asociación pero en cierta forma funcionan como una religión de religiones, en el sentido etimológico latino de «lo que une» a las personas entre sí y con el cosmos, porque sus ritos hablan de fraternidad, igualdad y humanismo, y aquí, según cuentan Antonio Hernández y sus compañeros, caben ateos, agnósticos y creyentes, sean católicos, musulmanes, judíos o mormones. «Esto es una escuela de convivencia, una escuela de virtudes y valores», dice Orlando Sánchez, de 36 años y con grado de «compañero», intermedio entre «aprendiz» y «maestro».

Cada uno es libre de revelar o no su faceta de masón, estigmatizada por la represión franquista, pero este jefe de proyectos en una empresa energética de Sevilla es de los que la proclaman «con orgullo». También lo hacen Jesús García, técnico en Airbus, o Javier Montes, programador informático y el más joven de la logia con 31 años. Sin embargo, el veterano José Luis Cobos, de 74 años, que fue delegado de una multinacional americana, apunta que muchos prefieren ocultar que son masones porque «se paga aún una factura social», como se demuestra, dice, cuando se ataca a algún político atribuyéndole ocultas intenciones al grito de ¡es masón!

Recuerda los rumores que señalan a Zapatero o a Rajoy como masones cuando en realidad, aclara, no lo son (sí lo fue el abuelo paterno del primero). Entre los «4.000 miembros activos» de las actuales órdenes masonas en España apenas se conocen figuras públicas: el exministro socialista Jerónimo Saavedra es el único que se les viene a la memoria que lo reconociera con normalidad.

Masones en el franquismo: exiliados o muertos

El franquismo liquidó la masonería («había dos tipos de masones: exiliados o muertos», dice Orlando) y la usó además como excusa para represaliar a muchos que no lo eran. «Abrió 80.000 expedientes [judiciales por masonería], pero los masones eran 5.000», dice la asesora fiscal Ascensión Tejerina, que fue de 2000 a 2006 la primera mujer en presidir una orden masónica en el país. En su caso la mayor, la Gran Logia Simbólica Española, a la que pertenece esta logia de Sevilla, su número 29.

La Logia Obreros de Hiram entronca su nombre con la simbología constructiva de la masonería (cuyo nombre deriva del francés maçon, albañil, como los antiguos miembros que levantaban catedrales): Hiram era el arquitecto del primer templo de Salomón en Jerusalén.

Su templo/taller del Polígono San Pablo se llama José Ramos en recuerdo del hombre que a su regreso del exilio en Brasil fundó esta logia en 1985, la primera en Sevilla desde la Guerra Civil. Antonio Hernández destaca que es la logia más antigua y también la más nutrida, aunque sus números siguen siendo muy pequeños: unos 35 o 40 miembros activos. Estima que todas las logias de Sevilla suman apenas 100 hermanos.

El presidente describe el mapa masón local. Hay cinco logias en Sevilla adscritas a cuatro organizaciones nacionales e internacionales. La Logia Itálica obedece a la Gran Logia de España, que sigue la tradición británica: al contrario que las otras, no admite mujeres y exige para ser miembro creer en la existencia de un ser supremo. La Logia Mediodía, como la de Obreros de Hiram, pertenece a la Gran Logia Simbólica Española; la Logia Tartessos es del Gran Oriente de Francia y la Luz de Al Ándalus se encuadra en la Orden Mixta Internacional El Derecho Humano. Anuncia Hernández que en junio abrirá una sexta logia en la provincia, en Marchena: estará bajo el manto del Gran Oriente de Francia y se llamará Antonio Machado en recuerdo del poeta e ilustre masón.

Epicentro masón

No hay ahora sevillanos conocidos que se declaren masones, pero en la República Sevilla era, junto a Barcelona, el epicentro español. Mencionan que en aquella España eran masones Manuel Chaves Nogales, Federico García Lorca, Blas Infante, Manuel Azaña, Santiago Ramón y Cajal o Fernando de los Ríos, bajo cuyo ministerio «se construyeron 14.000 escuelas en España». Había unos 160 diputados masones, de distintos partidos. Aunque recalca José Luis Cobos que la misión de la masonería no la guía el partidismo sino el deseo de hacer un bien colectivo. Sí hablan de política, pero con grandes conceptos. Cada mes celebran dos encuentros rituales cerrados y dos debates abiertos, que este año dedican a «la construcción de Europa».

Es la hora de la «tenida blanca abierta» y el salón se llena con medio centenar de hombres y mujeres, jóvenes y maduros, que vienen a conocer la masonería del siglo XXI. El «maestro» Cobos les explica lasimbología de sus elementos escénicos: las tres columnas de la sabiduría, la fuerza y la belleza, los rollos del trabajo de cada día, el damero de la bipolaridad de la vida, la cuerda con nudos de la solidaridad, las herramientas de albañilería, la plomada que busca el centro de los seres… Encima de un capitel hay un cesto con granadas. La fruta es una metáfora del equilibrio humano. Dentro, las pepitas están apretadas pero cada una conserva su individualidad y su semilla. Juntas representan el esfuerzo colectivo.

Salimos a la calle. En Francia, las sedes de sus 200.000 masones son conocidos centros públicos. Aquí, sin letrero por si acaso, estos otros obreros de la construcción están terminando de salir de la clandestinidad.

 

Fuente: ElMundo

Share Button

Historia Viva. La Francmasonería. Coloquio de la UNED (vídeo)

Share Button

La logia Aleph 147 apoya la labor de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca

logia Aleph

La Respetable Logia Aleph número 147, perteneciente a la Gran Logia de España, ha aportado 1.000 euros y asesoramiento jurídico para apoyar la obra social de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Talavera. La logia toledana ha valorado el trabajo de la Plataforma en favor de las familias con graves problemas para hacer frente a la hipoteca de sus viviendas, el pago de recibos, o el soporte psicológico o legal que requieren.

Cada logia de la Gran Logia de España es soberana para decidir el destino de los fondos que los hermanos que la componen donan para su obra social. Con este gesto, Aleph 147 quiere contribuir a “potenciar valores que como masones nos son propios, como la solidaridad, la libertad, la igualdad, además del autoconocimiento que logramos fruto de nuestro trabajo personal“.

Share Button

Gran Logia de España: Resolución de adhesión al Jefe del Estado

Gran Logia de EspañaLa Masonería Española ha abierto su última Gran Asamblea con la aprobación de una Resolución de adhesión al Jefe del Estado Español. El texto dirigido a Su Majestad el Rey, reitera la “lealtad a la Corona de España, personificada en Vos, y a la Constitución Española de 1978“.

Es nuestro deseo expresar a Vuestra Majestad que la Gran Logia de España es heredera de la Tradición Masónica que ha aportado a la Historia de nuestra nación los principios de Fraternidad Universal y Progreso, y sigue comprometida, como lo ha estado siempre, con la defensa de las libertades cívicas y el respeto a la Ley como límites de nuestra voluntad de hombres libres. Reconocemos a la Corona de España como la Institución que representa al pueblo español y por cuya voluntad política se instituyó la Constitución de 1978, expresando nuestra adhesión a Vos, Majestad, por compartir con nosotros, masones regulares, el servicio a España, la defensa de la Constitución y el respeto a los Derechos Humanos“, concluye la Resolución, que será remitida a Casa Real.Con esta resolución, la Gran Asamblea recupera la tradición de adhesión al Jefe del Estado y acatamiento de la ley, un landmark que obliga a todos los masones libres y aceptados. “De esta manera, expresamos nuestro respeto, reconocimiento y acatamiento legal a la Institución primordial del Estado, proceder común de todas las Grandes Logias del mundo. Somos leales al Soberano y a la Constitución política que rige el país que nos acoge, reconocemos la primacía de la Ley que emana de la voluntad del pueblo al que servimos, y expresamos este Deber mediante la adhesión y el respeto a la persona que representa al Estado que garantiza la eficacia de las leyes que nos permiten ser libres“, explicó el Gran Maestro de la Gran Logia de España, que recordó que en los ágapes de las logias de la Gran Logia de España se reserva el primer brindis oficial al Rey de España.

Óscar de Alfonso, reelegido Gran Maestro de la Masonería Española

El Respetable Hermano Óscar de Alfonso ha sido reelegido como Gran Maestro de la Gran Logia de España. 592 masones han ejercido su derecho al voto en estas elecciones, en la que el candidato ha obtenido el 92% de los sufragios. Con este resultado, la Masonería Española da continuidad a la etapa de renovación y apertura abierta en 2010.

Investidura del Gran Maestro de la Gran Logia de España.

La Gran Logia de España  ha vivido estos cuatro años en un ambiente de transparencia, paz y estabilidad. Esta situación ha permitido trabajar de manera intensa áreas como la formación masónica, la publicación de libros y textos, la modernización administrativa o la comunicación y promoción de la Masonería en nuestro entorno social. Es hora ya de que demos un paso adelante y nos abramos sin complejos a la sociedad en que vivimos para dar a conocer los valores que defendemos“, ha explicado el Gran Maestro.La Gran Logia de España es la institución masónica más extendida de nuestro país, a la que pertenecen nueve de cada diez masones españoles. Además de representar a lapráctica totalidad de la Masonería Española, es la depositaria de su legado histórico, al integrar al Grande Oriente Español fundado en 1889, y el único cuerpo masónico español que mantiene lazos de amistad y reconocimiento con 174 Grandes Logias regulares de todo el mundo.

Delegaciones de 27 Grandes Logias acuden a la Gran Asamblea

Un total de 437 aprendices, compañeros y maestros de la Gran Logia de España han participado en la XXXIII Gran Asamblea Ordinaria de la Masonería Española, la máxima autoridad de la Francmasonería Regular de España que aprueba, rectifica, suspende o deroga las decisiones que se hayan tomado a lo largo del año masónico. En la misma tienen derecho de voto todos aquellos maestros masones que, en algún momento de su vida masónica, han dirigido los trabajos de una logia.El encuentro contó con la presencia de 13 Grandes Maestros y delegaciones de distinguidos visitantes llegados de las Grandes Logias y Orientes regulares de Alemania, Americano canadiense en Alemania, Andorra, Argentina, Armenia, Austria, Azerbaiyán, Bulgaria, Congo, Costa de Marfil, Francia, Estonia, Gabón, Hungría, Israel, Italia, Letonia, Luxemburgo, Macedonia, Marruecos, Noruega, Portugal, Rumanía, Serbia, Suiza, Tamaulipas y Turquía.

Al mismo acudieron los máximos representantes y los principales cuerpos y órdenes masónicas en amistad con la Gran Logia de España: el Supremo Consejo del Grado 33 y Último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España; el Supremo Gran Capítulo de los Masones del Arco Real; el Gran Priorato de las Ordenes Unidas, Religiosas, Militares y Masónicas del Temple, de San Juan de Jerusalén, Palestina, Rodas y Malta; el Gran Conclave de la Orden del Monitor Secreto o Fraternidad de David y Johnatan en las Islas Británicas y sus Territorios de Ultramar; los Caballeros Sacerdotes Templarios del Sagrado Arco Real u Orden de la Sagrada Sabiduría; y el Gran Priorato Rectificado de España.

El Gran Maestro de la Gran Logia de España, el Muy Respetable Hermano Óscar de Alfonso, sometió a la consideración de la Gran Asamblea la gestión realizada por el equipo de gobierno de la Orden durante 2013. Desde el Área de Formación, Docencia y Divulgación se ha impulsado, a través del Instituto Masónico Español, la celebración de convenios de colaboración y conferencias con Caixaforum, el Ateneo de Barcelona, el Ateneo de Madrid o la Biblioteca Pública Arus, además de relanzar el trabajo de las logias de investigación.

En el apartado de Beneficencia y Solidaridad, la Masonería Española ha colaborado en 2013 con diversos Bancos de Alimentos, la asociación Enfermeras McMillan, y la Cruz Roja, mediante la entrega de una ambulancia medicalizada cuyo valor supera los 100.000 euros. La Gran Logia de España ha prestado ayuda a miembros de la institución que se encontraban en estado de necesidad y requerían aportaciones económicas de subsistencia, asesoramiento legal y de gestión o apoyo en la búsqueda activa de empleo. Además, ha prestado atención a hermanos de otros países como Brasil, Cuba, Estados Unidos o Reino Unido o a sus familiares que, por distintas causas, han sido hospitalizados en España.

La Gran Cancillería, encargada de las relaciones exteriores de la Orden, mantiene un intenso contacto escrito con las diversas obediencias del mundo. En el último año, la Gran Logia de España ha consolidado el proceso de reconocimiento mutuo de amistad con las Grandes Logias del Congo y Albania. A fecha de hoy la Masonería Española reconoce y es reconocida por un total de 174 Grandes Logias regulares en los diferentes continentes: 45 en Europa, 51 en Estados Unidos, diez en Canadá, once en México, ocho en Centroamérica, 24 en Sudamérica, 14 en África, siete en Australia y cuatro en Asia.

A lo largo del año el Gran Maestro de la Gran Logia de España ha participado en las actividades de las Grandes Logias y Orientes regulares de Andorra, Brasil, Bulgaria, Francia, Italia, Marruecos, Portugal, Rumanía, Turquía o la Gran Logia Americano Canadiense en Alemania. Además, en el marco de la normalización de relaciones institucionales, se ha entrevistado con el Presidente de la Federación de comunidades Judías de España y con el Obispo de la Iglesia Anglicana en España.

La Gran Asamblea ratificó la pena de irradiación dictada por la Corte Suprema de Justicia Masónica del Pasado Gran Maestro de la Gran Logia de España, el Muy Respetable Hermano José Carretero. La sanción, según las tradiciones de la masonería, implica su baja definitiva de la institución. La Corte, que actúa al amparo del derecho de autorregulación de las asociaciones, considera al Muy Respetable Hermano autor de dos hechos concretos en los cuales se extralimitó de sus funciones como Gran Maestro. La Gran Asamblea también ratificó la pena para otros cuatro hermanos que ostentaron cargos de responsabilidad durante la anterior Gran Maestría.

La Gran Asamblea aprobó la censura de cuentas de 2013, ejercicio que cierra una etapa en la que se han reducido de forma significativa las cuotas, denominadas capitaciones en Masonería, se han exonerado de cualquier pago a los hermanos mayores de 80 años y se ha amortizado la totalidad de la deuda bancaria de la Gran Logia de España. “Durante los últimos cuatro años se ha llevado a cabo por parte del equipo de Tesorería una importante labor de recionalización del gasto y saneamiento de las cuentas“, explica el informe del Gran Tesorero. A partir del 1 de enero de 2014 la Gran Tesorería ha procedido a adaptar los criterios contables de la Gran Logia de España a la normativa vigente para las Entidades de Utilidad Pública.

La Gran Asamblea se cerró con la concesión de la medalla de la Orden Masónica del Fundador con distintivo azul al Gran Maestro de la Gran Logia Nacional de Rumanía, el Muy Respetable Hermano Radu Balanescu, y al Gran Maestro de la Gran logia Legal de Portugal, el Muy Respetable Hermano José Francisco Moreno.

También se concedió la medalla, a titulo póstumo, a Abraham Menases, Abraham Hassan y Ángel Luis Chipolina. Los informes de estos Respetables Hermanos, miembros de la Gran Logia Distrital de Gibraltar de la Gran Logia Unida de Inglaterra, sobre la regularidad de los trabajos en la Gran Logia de España jugaron un importante papel en el reconocimiento internacional de la Masonería Española a mediados de los años ochenta.

Share Button

«La masonería es una sociedad discreta, nunca secreta»

Manuel Soto, en el templo masónico coruñés.
Manuel Soto, en el templo masónico coruñés.

La masonería en Galicia tuvo una amplia presencia a finales del siglo XIX y en la primera mitad del pasado siglo. Tras la dictadura franquista, en la que fue duramente perseguida, ha vuelto a reorganizar sus logias en buena parte del territorio gallego. En Lugo no existe ninguna aunque sí varios lucenses pertenecen a ella, como es el caso del vilalbés Manuel Souto Pardo, que está al frente en A Coruña de una de las logias más importantes de esta comunidad.

 

-¿Qué hace un vilalbés al frente de la logia más importante de Galicia, instalada en A Coruña?

-La R.L. Renacimiento nº 54 no la definiría como la más importante, ya que todas las logias en la Gran Logia de España tienen importancia. No obstante, sí podemos decir que es la logia en activo más antigua de Galicia, como así lo atestigua su número de matrícula en la Gran Logia de España, además de ser la que tiene el mayor número de miembros en la comunidad. El ser la más antigua, por el contrario, no le da más mérito que el de haber sido la puerta de entrada de algunos de los hermanos que fundaron las otras tres logias adscritas a la Gran Logia de España en Galicia.

 

-¿Cómo ha llegado usted a presidirla?

-No me resulta fácil contestar porque habría que preguntárselo a quiénes me colocaron ahí, o sea al resto de los hermanos de la logia ya que el «oficio» de Venerable Maestro, que no es más que el encargado de organizar y dirigir la logia durante un curso masónico, es un oficio electo dentro de la logia y son los hermanos los que te eligen para desempeñarlo. También es cierto que me crié en Vilalba y nací en Cabreiros, pero por los derroteros de la vida la vida y el trabajo me han llevado a A Coruña y como siempre tuve intereses de tipo social y de perfeccionamiento personal, ello me llevó a solicitar mi ingreso en la masonería en el 2007.

 

-¿Hay lucenses masones?

-Hay unos cuantos hermanos nacidos en la provincia y que al igual que yo, por trabajo u otras cuestiones, se encuentran en A Coruña u otros lugares de la comunidad y pertenecen a la masonería en la logia Renacimiento 54, en A Coruña, a las logias Curros Enríquez nº.114 y Saint Jacques nº 140 de Santiago, e incluso un poco más lejos, a la logia Atlántica nº 84 de Vigo aunque de todos estos hermanos si hay algunos que residen en Lugo y tienen que desplazarse a las tenidas, como llamamos los masones a nuestras reuniones. El 15% de los hermanos pertenecientes a las logias en Galicia son lucenses. No voy a dar nombres ya que cada masón es dueño de revelar o no su condición, con lo cual solo ellos mismos podrían revelar públicamente su condición de masones. Es de destacar que a lo largo de la historia ha habido grandes masones lucenses como José María Cao Luaces, Francisco G. Gómez «Fuco Gómez» o Manuel Meilán Martínez entre otros.

Read more

Share Button

“La Masonería no es un lobby, es un círculo de sociabilidad”

orienteEl programa de la Cadena SerA Vivir que son dos Días“, que conduce Javier Del Pino, entrevistó al catedrático de Historia de la Universidad Pontificia de Comillas y Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia Pedro Álvarez, que comenzó hace más de 40 años a estudiar la Masonería en el Archivo de Salamanca. “El Tribunal para la Represión de la Masonería y el Comunismo confeccionó una serie de expedientes que fueron terribles porque valía todo. Una acusación sin probar era suficiente para encausar a una persona. Nos encontramos con la existencia de 80.000 expedientes por acusaciones masónicas cuando en realidad durante la II Republica y la Guerra Civil apenas había 5.000 masones en España. Esto puede dar una idea del aparato de persecución y represión que se montó para erradicar una institución por encima de todo“, explicó Álvarez. No obstante, el historiador recordó que esta situación vivida por la Masonería en España no fue extraordinaria. “Todos los regímenes dictatoriales de izquierdas y de derechas han prohibido a la Masonería. ¿Por qué? Por su esencia, por su naturaleza democrática“.

En la entrevista, que puede escucharse íntegra aquí, el historiador explicó que en los países anglosajones, de larga tradición democrática, no existe prevención sobre el conocimiento público de la membresía. Sin embargo, el secreto iniciático es propio de la masoneria. “La Masonería sera siempre secreta, porque para entrar se necesita pasar unos ritos de iniciación y eso es totalmente personal. Es como el que se enamora. Si tú estás hablando a otra persona que no se ha enamorado nunca de lo que es el enamoramiento, esa persona te va a entender racionalmente pero no integralmente“.

Álvarez define al masón como una persona que pretende una fraternidad por encima de las ideologías políticas y religiosas entre los miembros de las logias y que cree en un perfeccionamiento moral a través de los trabajos que se hacen en logia mediante un sistema didáctico de símbolos y ritos. La Masonería, añade el historiador, “tiene una dimensión Política, pero Política con mayúsculas, no partidista de partidos políticos sino de constructores de la ciudad, que eso es la polis“.

¿Es la Masonería un lobby? La respuesta de Álvarez es rotunda: “No, es un círculo de sociabilidad, que es distinto. Un lobby encierra una relación para conseguir un poder o mantenerse en ese poder económico, político, religioso… un círculo de sociabilidad es un espacio, un laboratorio. Las logias son lugares cerrados que permiten una relación entre sus miembros, una comunicación al margen de intereses políticos o religiosos determinados“.

Share Button

La imagen que la gente tiene de la Masonería

Ricardo Serna

Hace dos semanas, tres veinteañeras universitarias hablaban animadamente entre ellas en el interior del tranvía, mientras se desplazaban hacia el campus poco antes de las nueve de la mañana. Yo viajaba en el mismo convoy, muy cerca de ellas, y todos íbamos casualmente al mismo sitio: a la universidad. De pronto, una dijo a sus amigas que su profe de Contemporánea —de Historia Contemporánea, quiso decir— le había encargado hacer una reseña sobre un libro de contenido masónico. ¿Ma… qué? —interrogó otra, como preguntando qué diantre era eso de la Masonería—. Y entonces, la tercera aclaró a las demás que la Masonería era «una organización secreta que, durante la República española, hacía misas negras y perseguía a los curas y las monjas». Textual.

Mandil-de-maestro-del-Rito-EscocesDebemos explicar que las chicas eran cultivadas y bien educadas, pero en absoluto se las veía finolis ni meapilas; eran chicas normales y corrientes, ubicadas probablemente en familias de extracción media.

Inmediatamente, la primera matizó la definición dada por su compañera puntualizando que la Masonería no era exactamente eso, sino más bien «una secta de anticlericales y gente de extrema izquierda». También textual.

Apenas les dio más tiempo para recrear nuevas definiciones del término; el tranvía llegó a la parada de la plaza de San Francisco y allí nos apeamos los cuatro. Ellas, unos metros por delante de mí. Y el caso es que, a pesar de mi discreción habitual, no pude por menos que acelerar el paso para alcanzarlas y decirles que la información que tenían de la Masonería no era fiable; incluso les aconsejé que leyesen un libro genérico acerca de la historia de la Orden, escrito por un reconocido historiador del tema.

Me miraron extrañadas al principio, con cierta prevención, como quien no se fía del tipo extraño que inopinadamente las aborda y se mete donde no le llaman. Comprensible. Luego, cuando percibieron mi buena intención, cambió la actitud de las jóvenes, y hasta me dieron las gracias al final por mi repentina intervención. Fuimos los cuatro juntos hasta el pórtico del campus y allí nos despedimos con simpatía y cordialidad.

Contamos esta reciente anécdota porque resulta sorprendente que todavía hoy, con medio siglo casi de sistema democrático a las espaldas, un gran porcentaje de universitarios de este país tengan, de la Francmasonería, la misma o parecida imagen que se podía tener de ella, en los círculos conservadores, en 1935. Entonces, la media España tradicional y católica sí tenía determinados motivos para contemplarla negativamente desde el subjetivismo, pero parece sorprendente que a fecha de hoy se siga opinando igual de esta institución con tanta raigambre en buena parte del planeta.

No vamos a negar que cada vez son más los españoles informados y leídos, pero no nos engañemos:la mayor parte de nuestros conciudadanos sigue creyendo que la Masonería es una cosa bien antigua, rara y secreta, cuando no siniestra y complotista, contraria en cualquier caso al poso cultural judeocristiano que conforma las raíces históricas de las sociedades europeas occidentales.

Se reconozca o no, desde la calle aún se identifican las logias con las épocas de republicanismo, sobre todo con la II República y los umbrales de la guerra civil, y se asocia siempre a los masones con movimientos antimonárquicos o insurreccionales proclives al anticlericalismo iconoclasta.

Es verdad que algunas logias y obediencias de antaño mantuvieron furibundas posturas anticlericales; y que algunos iniciados, afiliados en aquel entonces a partidos republicanos o a sindicatos de signo radical, pudieron coprotagonizar a título individual ciertos episodios lamentables que hoy son mera historia, como la quema de conventos en la Barcelona de la Semana Trágica (entre el 25 de julio y el 1 de agosto del año 1909), o las sacrílegas exhumaciones de cementerios cenobiales en los conventos saqueados en la ciudad condal, en Madrid y en otras capitales de provincia. Está claro que la Masonería, como institución, nada tuvo que ver con estos desmanes u otros episodios similares, aunque la leyenda negra señaló a la Orden del compás y la escuadra como la instigadora en la sombra de algunas de esas atrocidades históricas.

Aquella Masonería que antaño apoyó decidida y públicamente los movimientos republicanos y anticlericales, y que acogió en su seno a miembros radicales del sindicalismo anarquista, fue una Masonería teñida por la nefasta influencia política y el partidismo insolente, convirtiéndose por dichas razones en ágil correa de transmisión de una determinada ideología que acabó por dañar sensiblemente a las logias en el centro neurálgico de su esencialidad. La Masonería se politizó de tal forma que al final hubo de tomar partido. Y lo tomó, ya lo creo que lo tomó. Es posible que la coyuntura política del momento no diese opciones distintas, no lo sabemos con certeza, pero los hechos están ahí. Y de aquellos barros vienen estos lodos. Han pasado tres décadas largas desde que la Masonería regresó a sus aposentos españoles tras el fallecimiento del general Francisco Franco. Y este tiempo debería haber bastado para aclarar las cosas y enviar a los ciudadanos un mensaje sereno, claro y unitario: la Francmasonería no es en realidad lo que se dijo que era, incluso a pesar de las innegables y muy dañinas inclusiones políticas que horadaron sus esencias y su sentido último. Parece inexplicable que una persona culta y joven pueda definir esta Orden a día de hoy como una secta oscura y perversa al servicio de quién sabe qué terribles y extraños intereses. Definiciones peores y más erróneas hemos oído, no obstante, en estos últimos tiempos.

En treinta años, la Masonería ha tenido tiempo de limpiar su emborronada imagen social, de paliar su mala prensa, de romper con el pesado lastre de su leyenda tenebrosa. Pero las ocasiones de hacerlo se han malgastando neciamente por diversas razones. Entre ellas, por la pugna interna desatada, desde antes incluso de 1983, entre las distintas potencias masónicas, al objeto de dominar los horizontes interiores.

Nos parece lícito preguntarnos por qué motivo se piensa todavía que las obediencias masónicas tienen carácter anticlerical, secreto o conspirativo. Es verdad que en democracia se han convertido en asociaciones reconocidas y legales; es cierto que algunos masones, a título individual, han procurado hacerse visibles para explicar las cosas como es debido, pero es obvio que el mensaje adecuado no ha llegado a las calles ni ha calado en el ambiente. El esfuerzo de unos pocos ha sido insuficiente para poner los puntos sobre las íes. Y por otro lado, el hecho de que las logias mal llamadas liberales estén abanderando, desde hace cuatro o cinco lustros, el combate en pro del laicismo, tampoco ayuda demasiado a que la sociedad se desenganche por fin de los viejos clichés. El ciudadano de a pie no asocia a los masones con ideales de presente, y menos aún con retos o proyectos de futuro, sino que los contempla como miembros de una asociación trasnochada sumida en la hojarasca otoñal de nuestro pasado patrio; una institución anacrónica, en cualquier caso.

Nos reunimos con tres iniciados en las logias, uno integrado en la denominada Masonería regular y los otros dos en la liberal. Y los tres, curiosamente, nos expresan su convencimiento de que la institución debe adaptarse al presente buscando la renovación de cuadros y un cambio sustancial en el fondo y la forma del mensaje. «El tiempo de los dinosaurios ya pasó, y lo que toca es replantearse las cosas con ojos de modernidad y de sentido común y trabajar de lo lindo. Y no precisamente —señalan con énfasis— en pro del laicismo o del aborto libre (asuntos extramuros de los talleres que afectan a muchas sensibilidades y fomentan filias y sobre todo fobias, nos explican), sino en la senda de mejora del ser humano, en la construcción del yo íntimo de los iniciados, en la concienciación de que el ser humano es un templo digno de cultivo, de atención y perfeccionamiento».

Cuando ellos mismos se expresan de esta forma y no parecen tener desacuerdos de hondura en lo que dicen, nos parece que convendría reparar esos rotos, o de lo contrario esta organización no hallará el camino franco para volver a ser tomada en serio en este país a medio o largo plazo. La fraternidad debería instruir con ganas a sus nuevos aprendices, tanto cultural como espiritualmente, y enseñarles lo que de verdad significa ser hombres libres y de buenas costumbres. Nada como volver a las raíces para renovarse en condiciones.

 

Joya.-Escuadra-y-geometrias-de-Pasado-V.·.M.·.Los principios elementales del pensamiento masónico siguen sin conocerseA veces, lo que es peor, ni tan siquiera dentro de las logias. No estaría mal —me consta que a muchos masones les encantaría— que los responsables últimos de las numerosas obediencias y tendencias masónicas que cohabitan en España, que son más de veinte, se sentasen alrededor de una mesa para dialogar, zanjar pleitos intestinos y formar luego un frente común que, reconociendo y respetando las diferencias entre unos y otros, ofreciesen sin embargo una imagen única y sólida a los ojos de lo que se viene llamando «mundo profano», cantera única y frágil de la que se alimenta la institución. No desconocemos que se están dando los primeros pasos en este sentido en el seno de las obediencias liberales, pero son avances lentos y poco aireados, de los que no se percata casi nadie en la sociedad civil.

«Los masones —nos dicen ellos mismos desde su deseo de anonimato— deberíamos mostrarnos, tanto hacia dentro como hacia fuera, como lo que decimos ser: hermanos. Y como tales, enseñar a nuestros conciudadanos los valores intrínsecos de esta fraternidad, que no debe buscar otra cosa distinta al mejoramiento de los individuos. Después, la extensión social de esos valores dependerá de los iniciados en particular, de su quehacer y buen ejemplo como ciudadanos responsables». No podemos estar más de acuerdo. Es preciso que la Masonería se modernice, que abandone por fin los antiguos traspiés y las viejas infecciones nocivas, que deje de agitar banderas que no le son propias y trabaje resueltamente en ese cambio de imagen tan necesario para sus propios intereses.

Que se sepa que los masones no hacen política partidaria ni ideológica, y que no andan por ahí —creemos— persiguiendo curas ni conspirando en el interior sombrío de sus templos, sino laborando por la consecución de fines más constructivos, en especial en pro de las personas y su idiosincrasia moral.

Los tiempos han cambiado, y algunos estudiosos del tema damos por sentado que la Francmasonería también ha mudado sus ideas impropias y ha dejado atrás sus metas inapropiadas y caducas; y si no lo ha hecho del todo aún, estaría bien que concluyese cuanto antes el proceso inevitable de actualización.

Sería deseable, y con esto acabamos, que esas tres simpáticas jovencitas del tranvía consiguieran en breve respuestas claras a su laguna de ignorancia sobre qué es la Masonería, y que no fuera yo precisamente quien tuviera que dárselas.

Ricardo Serna
Ricardo Serna es Licenciado en Filosofía y Letras, Diplomado en Estudios Avanzados de Literatura Española y escritor. Ha publicado hasta la fecha catorce obras, tanto de ensayo como de novela, relato y poesía. Fue profesor de Literatura Española. Es miembro del prestigioso Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española [CEHME, Universidad de Zaragoza].
Share Button

Freemasons Arms, el bar donde se fundó el fútbol hace 150 años

La taberna masónica ubicada en el centro de Londres fue el lugar donde se establecieron las primeras reglas del balompié.

 
El sitio histórico no ha sido destacado en los festejos de los 1560 años de la FA.©
 

A pocos metros de la estación de Metro Covent Garden, en pleno centro londinense, se encuentra Freemasons Arms. Podría ser una taberna como las cientos que hay por toda la capital inglesa, salvo por un detalle muy particular. Allí, el 26 de octubre de 1863, tuvo lugar la reunión de los 11 clubes y colegios más elitistas de la ciudad, y en la que se terminó constituyendo la Federación Inglesa de Fútbol.

Aunque originalmente esta taberna -vinculada al mundo de la masonería londinense, específicamente a la Gran Logia Unida de Inglaterra, por entonces la organización masónica más importante del mundo-, se hallaba desde 1775 en Great Queen Street, precisamente donde se llevó acabó el encuentro fundacional, hoy la Freemasons Arm, que sustituyó a la Freemasons Tavern, se ubica en Long Acre 81-82, a pocos metros del anterior edificio, que fue consumido por un incendio en la década del 30.

En aquella reunión se redactó el primer reglamento del fútbol, que establecía, entre una de las 13 primeras reglas de esta actividad, que la pelota se jugaría exclusivamente con el pie, lo que provocó la furia de los partidarios de que se jugara también con las manos, variante que posteriormente derivaría en el rugby, en honor a la ciudad donde aparentemente comenzó a jugarse.

El reglamento fundacional del hoy deporte más popular del mundo sería aprobado en la sexta y última de las reuniones que se produjeron en los siguientes 44 días, acontecida el 8 de diciembre. Publicado por John Lillywhite, el primer partido jugado de acuerdo con sus normas tendrá lugar tan pronto como el día 19 de diciembre del mismo año 1863. Lo disputan los equipos del Barnes y del Richmond, y tiene lugar en el Limes Field del Barnes. Su resultado fue un insulso 0-0.

Curiosamente, pese a ser reconocido como el lugar donde se fundó el fútbol, Freemasons Arms poco y nada resalta tamaño hecho histórico. Apenas un pequeño cuadro, donde luce un antiguo zapato de fútbol, que no trae especificada la data de uso, y algunos artículos de principios del siglo XX. De la reunión de los 11 delegados de 1863, ningún asomo de recuerdo u homenaje. En su fachada no existe ni una placa recordatoria de la Federación Inglesa. Tampoco hay una en el lugar de la taberna original, a pocos metros de ahí, donde hoy se encuentra el Freemasons Hall.

“Cuando se cumplieron los 150 años, se debió al menos hacer una mención por parte de los dirigentes al lugar donde comenzó todo. Si fueron capaces de mandar a hacer una bandera especial por los 150 años, al menos se pudo hacer algo simbólico con el lugar donde se crearon las primeras reglas”, cuenta Simon Carr, periodista del Daily Mirror.

Fútbol y cerveza

Pese a que los hinchas se sienten decepcionados por la escasa, por no decir nula mención al hecho de la fundación del fútbol, cientos de londinenses prefieren este lugar para sentarse a ver y disfrutar los diversos partidos que se muestran a través de las cuatro pantallas que adornan el lugar.

“La gente viene acá simplemente porque sabe de una u otra manera que se inventó el fútbol. Bueno, también porque se sirve buena cerveza y la comida es bastante buena. Pero el gran gancho es el tema de la famosa reunión de hace 150 años. De hecho, como hace poco se produjo ese aniversario, muchísimas personas venían a tomarse fotos al lugar, como para tener un simple recuerdo”, cuenta Richard Perry, uno de los meseros del lugar, fanático de Arsenal.

Share Button

¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?

Reproducimos un artículo publicado en Aleteia (web promovida por la Fundación para la Evangelización a través de los Medios (FEM) – creada en Roma en 2010) y que expone el punto de vista católico sobre la Masonería. 

 

3lucesUn católico no puede pertenecer a la masonería, ya que sus principios fundamentales están basados en un racionalismo que niega la revelación de un Dios Personal; además, nos encontramos con un indiferentismo religioso, junto a misterios, secretos y esoterismo que se contraponen a lo enseñado y practicado por el Cristianismo en cualquiera de sus tradiciones. Esta negativa la encontramos en las declaraciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Código de Derecho Canónico y numerosas declaraciones de Conferencias Episcopales.

1)    Introducción

Es sabido que en la antigüedad las relaciones de la masonería con la Iglesia Católica no fueron buenas. Sin embargo, hoy han existido diálogos oficiales. Entre los años 1974 y 1980, por encargo de la Conferencia Episcopal Alemana, se trató de constatar si la masonería ha experimentado cambios, de tal forma que permitan a los católicos pertenecer a este grupo. Las conversaciones se desarrollaron en un clima de cordialidad y con gran franqueza.

En 1981, la Sagrada Congregación para la Fe emitió una Declaración sobre el tema que nos ocupa. Cf. Sagrada Congregación para la Fe, Declaración sobre la pertenencia de los católicos a asociaciones masónicas (17.02.1981). AAS 73 (1981), 240-241. La misma Congregación, se volvió a pronunciar en 1983. Cf. Sagrada Congregación para la Fe,Declaración sobre asociaciones masónicas (26.05.1983). AAS 76 (1984), 300. Este tema, también ha sido preocupación de algunas Conferencias Episcopales, como el caso de la del Paraguay en el 2012.

2)    ¿Puede un católico ser masón?

Hasta hoy, la respuesta es NO.

3)    ¿Cuáles son las razones fundamentales de esta negativa?

La Conferencia Episcopal Alemana, después de 6 años de diálogos y estudios, llegó a la conclusión que la masonería no ha cambiado en su esencia y que la pertenencia a la misma cuestiona los fundamentos de la existencia cristiana, debido a que la cosmología o visión del mundo de los masones no es unitaria, sino relativa, subjetiva, y no se puede armonizar con la fe cristiana; el concepto de verdad es, asimismo, relativista, negando la posibilidad de un conocimiento objetivo de la verdad, lo cual no es compatible con el concepto católico; también el concepto de religión es relativista y no coincide con la convicción fundamental del cristianismo, el concepto de Dios, simbolizado a través del “Gran Arquitecto del Universo” es de tipo deístico y no hay ningún conocimiento objetivo de Dios en el sentido del concepto personal del Dios del teísmo, y está transido de relativismo, lo cual mina los fundamentos de la concepción de Dios de los católicos. Cf. Conferencia Episcopal Alemana, Declaración sobre la pertenencia de los católicos a la masonería (28.04.1980).

Los masones, al intentar mantenerse públicamente indiferentes ante la religión concreta, han defendido los estados y la enseñanza laica o sin religión, con lo cual se termina en la neutralidad. Ciertamente, Dios y la religión no estorban a la persona, sino que le ayudan. Para la masonería, la moral no debe estar ligada a ninguna creencia religiosa ni basarse en pretendidas revelaciones divinas, lo que nos lleva a una moral sin Dios, sin Cristo, y sin Evangelio. Cf. B. Kloppenburg, Sectas en América Latina (Bogotá 1983), 219-223; F. Sampedro, Sectas y otras doctrinas en la actualidad (Bogotá 2001), 268- 277; F. Sampedro – J. Escobar, Las Sectas: Análisis desde América Latina(Bogotá 2003), 610-611.

La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, publicó en 1981 una declaración en la que reiteraba la excomunión para los católicos que participen en la masonería y asociaciones del mismo género. Cf. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración sobre la pertenencia de los católicos a asociaciones masónicas(17.02.1981). AAS 73 (1981), 240-241.

Por su parte, el Código de Derecho Canónico, nos dice: “Quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia, debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige esa asociación, ha de ser castigado con entredicho”(CIC, 1374).

En 1983, de nuevo la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, se refiere al problema que nos ocupa. En esta declaración se especificaba que no había cambiado el juicio negativo de la Iglesia sobre la masonería y que seguía prohibida la afiliación de los católicos a la misma. Además se explicita que los fieles que pertenezcan a ella se encuentran en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la Eucaristía; y que las autoridades eclesiásticas locales no pueden derogar lo anterior. Cf. Sagrada Congregación para la Fe, Declaración sobre asociaciones masónicas (26.05.1983). ASS 76 (1984), 300.
También es interesante consultar: Lluís Martínez., Las asociaciones de fieles (Barcelona 2012).

A modo de conclusión, podemos afirmar, que después de un examen minucioso de las afirmaciones fundamentales y rituales masónicos, como la constatación objetiva de que hasta nuestros días la masonería no ha experimentado cambios significativos, nos lleva a sostener que no es compatible la pertenencia a la Iglesia Católica y al mismo tiempo a la masonería.

4) ¿Qué piensan otras iglesias cristianas sobre la masonería?

El pensamiento de la Iglesia Católica acerca de la incompatibilidad de las creencias masónicas con la fe cristiana, es compartido por otras Iglesias Cristianas. La opinión del investigador evangélico J. Cabral sobre el tema, es la siguiente:

“Analizando la masonería a la luz de las Sagradas Escrituras, se llega a la conclusión que es anticristiana, deísta y racionalista, y que se encuentra perfectamente en el marco de las religiones y sectas falsas”. J. Cabral, Religiones, sectas y herejías (Florida 1995), 85.

5) Hemos hablado de la relación entre Masonería y deísmo: ¿qué es el deísmo?

Deísmo: Término derivado el latín “Deus” y se aplica al movimiento que rechaza la revelación revelada y acepta una religión natural, es decir, la que se funda en las intuiciones de la persona humana acerca del mundo de la naturaleza y en las deducciones que de ahí se pueden obtener. El deísmo tuvo su origen en Inglaterra a finales del siglo XVII. Se trataba de una reacción frente a las afirmaciones de que el cristianismo era una religión revelada. El deísmo cree en un creador divino, que después no interviene en su creación. Algunos autores representativos, son: J. Locke, M. Tindal, F. Voltaire, J. Rousseau. Cf. S. Brandon, Diccionario de Religiones comparadas (Madrid 1975) vol. I., 481.

6) ¿Qué valoración podemos hacer hoy de la Masonería?

Básicamente, la masonería es una sociedad secreta con fines filantrópicos y humanitarios, que tiene una filosofía religiosa muy parecida al deísmo inglés de comienzos del siglo XVIII.

Desde sus comienzos hasta nuestros días, la masonería ha sufrido muchas divisiones. De hecho, los mismos masones hablan de una masonería “irregular” y de la “regular”; por lo tanto, no existe hoy día un patrón masónico que pueda ser aplicado a todas sus divisiones. Además, las características de la masonería dependerá el país en que se practica.

7) ¿Podemos destacar algo positivo de la Masonería?

No podemos poner en duda que en la masonería hay objetivos valiosos como la búsqueda de la verdad, el estudio y la práctica de la moral y el trabajo por el bienestar de la humanidad. También son atrayentes para muchos, las ideas de libertad, igualdad fraternidad.

Referencias en internet 
www.enciclopediacatolica.com/f/francmasoneria.htm www.es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/
www.eneseñanza.tripol.com/masoneria_fecristiana.htm
 

Share Button