Masones y el Código da Vinci

Teólogo ruso acusa a masones de difundir libro y filme El código Da Vinci

Lo ocurre en torno a esa novela sólo puede calificarse de otro ataque masivo en la secular ‘guerra fría’ entre la masonería y la iglesia Católica
Sello Ruso
Según diácono y profesor ortodoxo, “la campaña de publicidad que acompañó primero la salida del libro y ahora de su versión cinematográfica demuestra que en ese proyecto de inyectaron cuantiosos medios y recursos”.

El teólogo ortodoxo ruso Andréi Kuráyev acusó a los masones de financiar la promoción de la polémica novela del escritor estadounidense Dan Brown “El Código Da Vinci” y de su adaptación cinematográfica homónima por parte de Ron Howard. “Lo ocurre en torno a esa novela sólo puede calificarse de otro ataque masivo en la secular ‘guerra fría’ entre la masonería y la iglesia Católica” dijo el diácono y profesor de la Academia Espiritual ortodoxa de Moscú a la agencia Interfax. Agregó que “en la campaña publicitaria en torno al libro del señor Brown se ha dejado ver una estructura masónica concreta que actúa en nuestro mundo”. Según Kurayev, “la campaña de publicidad que acompañó primero la salida del libro y ahora de su versión cinematográfica demuestra que en ese proyecto de inyectaron cuantiosos medios y recursos”. “Es poco probable que sólo fueran fondos del autor del libro o de sus editores”, subrayó. El diácono aseguró que no suele “ver la mano de los masones detrás de todo lo que ocurre en la vida”, pero indicó que “sería una idiotez ignorar la presencia de esas estructuras elitistas cerradas en la sociedad, desde el siglo XVIII y hasta nuestros días”. Andréy Kuráyev opinó que uno de los objetivos de la masonería es “marginar a la iglesia cristiana tradicional”, y sobre el libro dijo que “es una típica obra conspirológica, cuya idea consiste en que el mundo es gobernado por logias secretas”. La adaptación cinematográfica del best-seller de Dan Brown, protagonizada por Tom Hanks u Audrey Tatou, ha suscitado en Rusia las criticas del clero ortodoxo, musulmán y judío, pero las autoridades no prohibieron la proyección la película, como sucedió en la vecina Bielorrusia. La Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR) manifestó la semana pasada que la proyección en todo el mundo de la película “El Código Da Vinci” es una “peligrosa provocación” destinada a la “recaudación cínica de dinero”. “Lamentamos que en la conciencia colectiva se puedan formar mitos peligrosos sobre Jesucristo y el Cristianismo debido a la proyección de esta película”, señala el Patriarcado en un comunicado. El clero ortodoxo considera que las principales víctimas de “esta quimera de la cultura popular de masas son los creyentes cristianos”. La IOR también advirtió que el estreno de la película podría desatar “una ola de protestas”, puesto que “nadie puede prever la reacción de los creyentes a un acto de blasfemia como este”. Una veintena de personas, entre ellos clérigos con iconos, se manifestaron el pasado jueves frente en el centro de Moscú para protestar contra el estreno de la cinta en más de 70 cines de la capital rusa.

EFE